Curiosity: La misión completa en 3D en tiempo real
6 de agosto de 2012
Vive la misión Curiosity del 6 de agosto de 2012: sigue la trayectoria real de la nave desde la Tierra hasta Marte, hasta el aterrizaje en el cráter Gale, en una reconstrucción 3D en tiempo real.
Nos encontramos en el 26 de noviembre de 2011.
En Cabo Cañaveral, Florida, un cohete Atlas V se prepara para partir hacia Marte.
Lleva a Curiosity, un rover de 900 kilos, del tamaño de un coche pequeño.
Su misión: descubrir si Marte pudo albergar vida alguna vez.
Coste total de la misión: 2500 millones de dólares.
Marte solo queda a nuestro alcance cada 26 meses. La ventana de 2011 acaba de abrirse.
Despegue. Un motor ruso y cuatro propulsores sólidos levantan 530 toneladas.
Todo eso para 3,9 toneladas: el rover, su cápsula y la etapa que la llevará a Marte.
A 48 kilómetros de altura, los cuatro propulsores vacíos se separan.
Se abre la cofia: una cápsula de 4,5 metros exigía la más ancha del Atlas.
La primera etapa se separa. La etapa Centaur se enciende durante siete minutos.
Motor apagado: en órbita a 28 000 km/h, va a derivar durante veinte minutos.
No se apunta a Marte, sino al lugar donde estará dentro de ocho meses.
La Tierra ya viaja a 107 000 km/h alrededor del Sol, y Curiosity con ella.
Para subir hasta la órbita de Marte, basta con añadirle 12 000 km/h.
Sobre África, el Centaur se reenciende durante ocho minutos.
Motor apagado a 40 000 km/h: la Tierra ya no podrá retenerlo.
Curiosity se separa del Centaur y sigue solo su camino.
Marte aún no es más que un pequeño disco rojo, a 240 000 kilómetros.
Sin paneles solares: el rover vive del calor de 4,8 kilos de óxido de plutonio.
A bordo, diez instrumentos, entre ellos un láser que vaporiza la roca a siete metros.
Durante el viaje, midió la radiación que recibiría un astronauta.
Su objetivo: el cráter Gale, de 154 kilómetros, quizá un antiguo lago.
En su centro, el monte Sharp, de 5 km de altura: sus capas cuentan la historia de Marte.
Marte lo atrae: cae hacia él a 13 000 km/h, y acelera.
Una señal de radio tarda aquí 14 minutos en llegar a la Tierra.
Cuando la Tierra sepa de la entrada, el rover llevará siete minutos posado, o destruido.
Se suelta la etapa de crucero. Solo quedan la cápsula y su escudo.
Entrada en la atmósfera a 21 000 km/h. Quedan siete minutos para frenar.
Delante del escudo, el aire comprimido se convierte en un plasma incandescente.
Una primicia en Marte: la cápsula se pilota para apuntar a una zona de 20 km por 7.
¡Paracaídas! Se abre a 1500 km/h: el aire ya ha quitado el 93 % de la velocidad.
Sin escudo, aún cae a 340 km/h: el aire de Marte es demasiado tenue.
El rover y su etapa de descenso sueltan la cápsula y encienden ocho motores.
Demasiado pesado para unos airbags, el rover baja colgado de tres cables.
Contacto, el 6 de agosto de 2012. Cables cortados, la etapa de descenso se va a estrellar lejos.
Su primera roca perforada lo revela: este cráter albergó un lago de agua dulce.
También encontrará aquí moléculas orgánicas, los ladrillos de la química de la vida.
Marte pudo, pues, albergar vida. Falta saber si lo hizo.
Previsto para dos años, sigue rodando y sube el monte Sharp capa a capa.